Hubo golpes secos, olor a quemado y silencio, mientras las dos turbinas del Airbus 320, con 155 personas a bordo, de pronto dejaron de funcionar
Nueva York (AP). – Las aves volaban majestuosamente, en formación perfecta, y entonces el copiloto las vio acercarse a su avión con 155 personas a bordo. Por un momento pareció que pasarían por debajo del vuelo 1549 de US Airways, pero cuando el capitán Chesley B. Sullenberger alzó la vista, ya estaban frente al parabrisas principal. Grandes. De café oscuro. En abundancia. (más…)

